Entre los cortos nominados este año a los oscar, encontramos esta delicia grabada en stop motion, que nos muestra una pareja en mundos diferentes, pero que consiguen vencer las adversidades que se presentan.
Saludos cortos!
Por buscarle algo bueno, John Goodman, como amigo camello del protagonista, es magnífico y nos deja los mejores momentos de la cinta. Su personaje se presenta sólo con la acertada "Sympathy for the devil", de los Rolling Stones.
Tarantino es sublime. Es uno de los pocos directores en el mundo que, combinando los estilos de sus géneros favoritos, es capaz de rendirles homenaje en cada película que dirige, siendo a la vez único, original e inigualable en el estilo que profesa.
Tampoco podía faltar en este atrevido western, una dosis brutal de estetizada y sangrienta violencia, de esa que no quieres ver pero que en cada escena, te impide dejar de mirar. Simplemente alucinante.
La majestuosa interpretación de Leonardo Dicaprio en un papel que le viene como anillo al dedo, una vez más no ha sido suficiente para estar entre los candidatos a ser premiado en la gala que se celebrará el próximo 24 de febrero.
Dentro de las distintas maneras que existen de promocionar una película, creemos que no hay mejor carta de presentación, que ser la tercera película más nominada para la próxima edición de los premios más relevantes del panorama internacional: Los Premios Oscar. 
Sin duda alguna, lo mejor de esta historia en la que salen a la luz las angustias y obsesiones de gente tan corriente como vulnerable, son las interpretaciones de los dos protagonistas principales. Sólo por ver sus actuaciones, merece la pena ir a ver esta película.
Mención aparte merecen también los personajes que hacen que se tambalee el mundo que gira alrededor de los protagonistas. Sobre todo, el papel interpretado por Robert De Niro, padre cascarrabias y maniático, que nos deja los momentos más divertidos de la historia. Es inevitable que en este papel, nos recuerde un poco al suegro que en "Los padres de ella" hace la vida imposible al futuro marido de su hija.
No podíamos imaginar mejor manera de comenzar las Navidades, que asistiendo al Community Day que el pasado sábado organizaron nuestros amigos de Sensacine.
"Rompe Ralph" trata la vida de un personaje de videojuego, que descontento con su papel de malo, hace todo lo posible por ser reconocido por sus compañeros y conseguir esa medalla que parece que sólo consiguen los buenos. En su camino, Ralph no sólo hace nuevos amigos de otros mundos completamente diferentes al suyo, sino que descubre lo que verdaderamente significa ser un héroe.
Con "Skyfall", por el contrario, mi sensación e interés han sido diferentes. No sé si por la llamativa publicidad que le están dando al proyecto, porque algo me decía que iba a ser una película que hiciera honores al 50 aniversario de la creación de este agente secreto, o por la participación en esta superproducción de uno de nuestros actores internacionales, pero desde el principio supe que no me la podía perder.
Todo esto no era nada fácil y aún hubiera sido mucho más complicado si dentro del equipo no se contase con las magistrales interpretaciones de todos, absolutamente todos los protagonistas. Es inevitable destacar la elegancia de Daniel Craig, la majestuosidad de Judi Dench, la frescura de Naomie Harris, la serenidad de Ralph Fiennes y cómo no, la sublimidad de Javier Bardem. En concreto, el actor español nos brinda el mejor villano de la historia de Bond, sólo comparable en su carácter dramático a otro de los mejores villanos de la historia del cine: "el Joker" de "El caballero oscuro".